Hoy es tarde de café, hace frío. O podría ser tarde de mate, un buen mate, bien cebado.....
Me encanta el mate, desde que Diego lo llevo a casa, disfrutamos tomarlo, pero sin el no podría saber igual, es como una ceremonia, matear, en tardes frías, o tomar café con él.
Cuando no estoy con él, extraño nuestras charlas, pero supongo que la vida es así, un día está a mi lado, mañana no; es el problema de crecer, implica irse.
Siempre seremos complices, de ese tipo de complicidad que sólo tenía con mi abuela. Si digo, que me encantan los argentinos, sólo él entenderá a que me refiero en realidad, me mira con esa mirada suya de reproche cariñoso y solo dice "ay Ma!", claro, yo me río carcajadas y nadie más entiende nada.
Y no es mentira, lo que digo, me fascinan los argentinos, no sólo los cantantes argentinos, su acento tan "Che", sus modismos, sus frases, su comida y alguno que otro que he conocido.
Jamás nadie tendrá esa misma gracia para decir "me RE encantas", "te mando besos RE grandes", "te RE extraño", "sos" y "vos".
Y que te lo digan con esa voz!! jajaja claro, también debe ser la voz. No cualquiera, una sola, precisa, suave, suya, tan argentina.
Y un buen mate, bien cebado, para esta tarde fría. O mejor un café?
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