Hablar de Chiles en Nogada, siempre es polémico, cuenta la
historia que las las monjas Agustinas del convento de Santa Mónica en Puebla,
decidieron preparar un platillo que llevara los colores de la bandera para
agasajar a Agustín de Iturbide (quién regresaba de Veracrúz, de firmar la
Independencia de México), así que mezclaron ingredientes dulces y salados, que
se cree fueron mas de 20 aunque en realidad nadie tiene la cantidad exacta.
Resulta que estas monjas, al parecer no dejaron la receta por escrito, aunque hay quién dice que si, casi todas las personas guardan su receta celosamente, la discusión casi siempre gira en torno a la presentación del platillo, hay quien defiende la idea de que deben ir capeados, cosa que en la época en que se hicieron por primera vez, representaba todo un lujo y era muy acostumbrado; otros más dicen que no van capeados.
Es un platillo de temporada, que solo se puede preparar en Julio-Agosto-Septiembre por que los ingredientes principales son las Granadas y la nuez de Castilla, que sólo se encuentran en esta época. En algunos restaurantes los ofrecen todo el año elaborando la Nogada con nuez de cascara delgada, pero no sabe igual y en otros conservan la nuez de Castilla en agua, para tenerla todo el año, pero pierde el sabor.
En mi casa, desde hace varios años, los preparamos una vez al año, en Septiembre (antes del 15, por que ese día tocan pambazos, tostadas o pozole o todo junto) y nuestra receta es muy sencilla, yo tengo la receta de mi abuela, que era poblana, exactamente de Zacatlán de las Manzanas.
Ella me contó como los preparaban en su casa, la nana y la cocinera, el detalle con que se compraban los ingredientes, lo fresco que debe estar el queso para la nogada, los olores y condimentos que debe llevar, como buena tradición, todo fue contado, nada por escrito y así la guarde en la memoria.
Claro, que también he ido adecuando, al paso del tiempo, la preparación de los mismos, al gusto de mis familiares, a fin de que a todos les gusten, omitiendo algún ingrediente, poniendo menos de uno, más del otro, para que el día que nos reunimos a degustarlos todos queden contentos.
He de presumir, que entre mis comensales he tenido muchos invitados, incluso extranjeros a quienes les ha gustado mucho mi platillo. Al menos nadie me ha dicho que le desagraden o que sepan mal. Al contrario, a veces soy yo la inconforme, por que me gusta que mi comida este al punto y no siempre lo consigo, o será que me exijo mucho al cocinar.
Por eso me gusta Septiembre, por que hay chiles en nogada, al menos en mi casa.
Por cierto, yo también soy muy celosa de mis recetas y como decía una amiga de mi mamá "es una receta de familia y en la familia debe quedar"

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